Descubren dos nuevas especies de monos aulladores en la Amazonia, las primeras en 84 años
En la Amazonia todavía quedan monos sin nombre. Un equipo internacional describió dos especies nuevas de monos aulladores, los mismos primates que en el noreste argentino conocemos como carayá. Son el aullador rojo de Mato Grosso (Alouatta matogrossensis) y el aullador rojo del Pantepui (Alouatta iroi), y son las primeras especies nuevas del género desde 1940.
El trabajo salió publicado el 30 de octubre en Communications Biology, una revista del grupo Nature. Lo encabezó la Universidad de Salford, del Reino Unido, junto con el centro de investigación en biodiversidad CIBIO-BIOPOLIS de la Universidad de Oporto y otras instituciones. La primera autora es Romina Batista.
Cómo se encuentra una especie que estaba a la vista
Ninguno de estos monos es un animal recién avistado. Estaban registrados, pero se los confundía con parientes cercanos. Por ejemplo, el aullador de Mato Grosso se consideraba parte del aullador rojo del Purús (Alouatta puruensis), según publicó el medio brasileño Nativa News.
Para separarlos, los investigadores analizaron el genoma de 11 de las 13 especies de aulladores reconocidas hasta ahora. Según el sitio de divulgación BioExplorer, que entrevistó a Batista, trabajaron con 83 individuos y cerca de 2.000 marcadores genéticos. Después compararon el pelaje y la anatomía con ejemplares de museo, entre ellos los del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (INPA), en Manaos, y sumaron datos de campo.
El árbol genético mostró dos grupos que no encajaban con ninguna especie con nombre. Con la revisión que proponen los autores, el género pasa a tener 16 especies.
Los ríos como fronteras
El estudio concluye que buena parte de la diversidad de aulladores de la Amazonia surgió en el último millón de años. Según CIBIO, los ríos Amazonas, Branco y Xingú funcionaron como barreras permanentes que dejaron poblaciones aisladas en cada orilla. Del otro lado del agua, cada población siguió su propio camino evolutivo hasta convertirse en otra especie. Las sabanas y las zonas de transición entre ambientes también pesaron.
Los aulladores son primates grandes que viven en la copa de los árboles. Sus vocalizaciones son las más potentes entre los animales terrestres y se escuchan a kilómetros de distancia en la selva.
El aullador rojo del Pantepui
Vive en el noroeste de Brasil, desde el río Branco hacia el oeste hasta el río Cauaburi, al norte del río Negro. Su límite norte probablemente llega al Pantepui, la región de mesetas de cima plana llamadas tepuyes. Tiene el lomo de un marrón amarillento intenso a dorado claro, y los machos llevan una franja en forma de montura que las hembras no tienen. El ejemplar que sirve de referencia para la especie es un macho adulto colectado en 2005 al pie de la Serra do Aracá, un tepuy del estado de Amazonas.
El nombre iroi viene de iro, la palabra yanomami para el mono aullador. Según Batista, el nombre reconoce el aporte de los pueblos indígenas al conocimiento de la biodiversidad.
El aullador rojo de Mato Grosso, en el arco de la deforestación
La segunda especie vive en el sur de la Amazonia, entre la margen este del río Madeira y la margen oeste del río Teles Pires, con el río Guaporé como borde suroeste. Tiene el lomo de un marrón rojizo brillante. Su ejemplar de referencia es una hembra colectada en 2014 sobre el Teles Pires, cerca de Alta Floresta, en Mato Grosso. Su pariente más cercano es el aullador rojo boliviano, del que lo separan ambientes de sabana.
Es la especie que más preocupa. Su distribución se superpone con el llamado arco de la deforestación, la franja del sur amazónico donde la expansión agrícola fragmenta la selva. Los autores escriben que probablemente califique como en peligro crítico, aunque la UICN todavía no la evaluó. Además, fue el linaje con menor diversidad genética de todos los aulladores analizados.
"Nuestro estudio muestra que la Amazonia todavía guarda secretos biológicos notables, incluso entre animales tan icónicos como los aulladores", dijo Batista en el comunicado de CIBIO. Luís Ceríaco, investigador de ese centro, fue más allá. "Incluso en un grupo de monos tan conocido encontramos dos especies desconocidas para la ciencia. Imagínense en otros grupos de animales y plantas", señaló, y pidió más taxonomistas, más trabajo de campo y más reconocimiento para las colecciones de historia natural.
Un pariente que también vive en Argentina
En parte de su territorio, el aullador de Mato Grosso convive con el aullador negro y dorado (Alouatta caraya), y ambos siguen siendo genéticamente distintos. Es el mismo carayá que habita el noreste argentino. Según la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM), se encuentra en Formosa, el este de Chaco, Corrientes, Misiones y el extremo noreste de Santa Fe, en el departamento General Obligado. En el país está categorizado como vulnerable.
El otro aullador argentino está mucho peor. Según el Ministerio de Ecología de Misiones, al carayá rojo (Alouatta guariba) le quedan menos de 50 individuos en el país, todos en esa provincia. Está en peligro crítico desde que el brote de fiebre amarilla de 2008 y 2009 diezmó sus poblaciones. Las cinco especies de primates de la Argentina están amenazadas.
Como pasa con los bosques de la región, que vienen perdiendo superficie (acá contamos la deforestación en Argentina, Paraguay y Brasil), la suerte de los aulladores va atada a la de la selva. Para estos dos recién llegados, la urgencia es doble: los autores advierten que en los ecosistemas tropicales que cambian rápido puede haber especies todavía sin describir que ya están en riesgo.